Los dispositivos (centrífuga piloto, grageadora y procesadora de alimentos) llegan a complementar el equipamiento especializado ya disponible en el centro.

La planta piloto de CREAS es un espacio que apunta a satisfacer las necesidades del sector, actualizando sus capacidades constantemente. En este contexto es que CREAS añade recientemente nuevos equipamientos en sus instalaciones, para perfeccionar los servicios entregados a quienes decidan trabajar junto al centro.

En primer lugar, el establecimiento recibe una centrífuga piloto multipropósito, un equipo de separación que refuerza las capacidades tecnológicas ya existentes en la planta piloto del centro y que permite procesar y escalar operaciones en mayores volúmenes a los actuales disponibles en laboratorios CREAS.

De acuerdo a John Jara, Jefe de la Planta Piloto de CREAS, la centrífuga “llega a reforzar el pilotaje y escalamiento en la recuperación de biomoléculas de interés, como los extractos antioxidantes, la recuperación de proteínas y la separación de compuestos hidrolizados en general, además de la extracción de aceites”, señalando que se trata de un “equipo de suma importancia en la recuperación de productos de fermentación como levaduras, bacterias y otros restos celulares”.

Esta maquinaria modular de separación permitirá la elaboración de nuevos y mejorados ingredientes aplicables en matrices alimentarias saludables, como es el caso de la recuperación de proteínas vegetales para alimentos plant based o la separación de probióticos para la industria de bebidas lácteas, entre otras aplicaciones para la industria y la investigación aplicada.

Generación de coberturas e impregnación

Otra de las nuevas adiciones a la planta piloto del centro es la grageadora, un dispositivo capaz de generar coberturas partiendo de un producto o núcleo sólido. El equipo puede utilizarse tanto en alimentos (como frutos secos, fruta deshidratada o gomas, entre otros) como en el recubrimiento de pastillas elaboradas con un compuesto activo, como un nutracéutico.

En este sentido, Eduardo Caballero, Investigador de CREAS, apunta que la grageadora puede ser utilizada “para la generación y estudio de películas comestibles en la superficie de algunos alimentos, para protegerlos de ciertos cambios sensoriales o funcionales”. Además, el profesional destaca que el equipo “puede ayudar a evitar la pérdida de vida útil de algunos productos, recubriendo su superficie con materias primas que ayuden a impermeabilizarlos y evitar la descomposición”.

Por otro lado, Caballero explica que otra de las aplicaciones de esta maquinaria se centra en el recubrimiento de pastillas elaboradas con un compuesto activo, como un ingrediente funcional que cae dentro de la categoría de nutracéutico. “El compuesto activo se debe proteger”, afirma el investigador, “y el equipo ayudaría a generar una película externa a la pastilla (generalmente dada por un color o algún tipo de cera orgánica) que la recubra y evite que se pierda la actividad del compuesto”.

Procesamiento de alimentos

Finalmente, el último equipo que llega a complementar las instalaciones de CREAS es una procesadora de alimentos, una maquinaria de corte de hortalizas de mesón, utilizado para cortar, rallar o desmenuzar diversos elementos, como legumbres, verduras, frutas frescas o secas, panes, quesos o cecinas, entre otros.

Esta procesadora permite estandarizar y minimizar los tiempos de corte de materia prima en el desarrollo de productos, permitiendo obtener cortes precisos en forma y grosor.

Si deseas contratar los servicios de los equipos disponibles en las instalaciones de CREAS, contáctate con nosotros en comunicaciones@creas.cl