La revalorización de descartes generados en la industria alimentaria nacional es una temática en la que CREAS se encuentra especialmente enfocado, considerando las problemáticas ambientales que nuestro planeta enfrenta en la actualidad.

Específicamente los residuos obtenidos a partir de la industria cervecera nacional cobran especial importancia, puesto que en su proceso productivo se generan cerca de 38 mil toneladas de bagazo, el descarte obtenido tras el prensado y filtrado del mosto de los granos de cebada.

Al finalizar su procesamiento, este residuo es dispuesto en vertederos o utilizado en alimentación animal, generando no solo un impacto en el medioambiente, sino que también un costo asociado a la disposición de esta materia.

Sin embargo, el bagazo cervecero se caracteriza por poseer compuestos bioactivos que pueden impactar positivamente en la salud de la población. Pero, ¿cómo se pueden recuperar desde este residuo?

Esta es la pregunta que Carmen Soto y Araceli Olivares, investigadoras de CREAS, buscan responder a través del proyecto FONDEF ID22i10292, titulado “Aplicación de una tecnología enzimática para la recuperación de biomoléculas de alto potencial comercial a partir del aprovechamiento integral del bagazo cervecero”.

Resultados esperados

La iniciativa busca desarrollar un proceso integral de bajo impacto ambiental, que permita la recuperación y estabilización de compuestos con actividad biológica desde el bagazo cervecero, el mayor descarte de la producción de cerveza. En específico, se apunta a obtener ácido ferúlico (AF) y arabinoxilanos (AX).

De acuerdo a Carmen Soto, directora del proyecto, el AF posee una actividad antioxidante “por lo que es factible que sea utilizado en el tratamiento de diversas patologías, como cáncer y enfermedades cardiovasculares”. Además, el compuesto “tiene propiedades anti-age, antimicrobianas y de antipigmentación, entre otras, lo que ha impulsado su uso en productos cosméticos”.

Por su parte, Araceli Olivares, directora alterna de la iniciativa, relata que los AX “forman parte de la fibra dietética, con actividad prebiótica y actividad sobre la respuesta inmune”, por lo que su uso generaría un beneficio generalizado en la salud de la población. “También posee buenas características tecnológicas para su aplicación en alimentos horneados”, cuenta Olivares, impulsando su consumo en la industria alimentaria.

Se espera que los extractos obtenidos a partir del desarrollo de este proyecto sean validados funcionalmente, para luego ser incorporados en el mercado a través de su uso en la formulación de alimentos y cosméticos, y que en un futuro se incorporen en un mercado en crecimiento para ambos productos.